• antoniaportalo

Feliz Año 2021

En unos días te marcharás para siempre 2020, y no sé qué decirte que no te hayan dicho ya, ni de qué manera despedirte. No entiendo qué pretendes enseñarnos con este desmesurado castigo. Aunque he de reconocer que, ciertamente, unos más que otros, pero todos de todo aprendemos, y está comprobado que a los humanos los límites nos remueven la conciencia. Fuiste horrible, el peor año de mi vida, trajiste mucho dolor y sufrimiento, robaste nuestra libertad y envolviste al mundo de una soledad amarga. A mí, junto a otros muchos, nos atrapaste por un tiempo en la enfermedad y el miedo. Paraste el mundo de golpe, lo detuviste en seco, dejó de girar, y muchos han sido los que han caído al abismo, rotos de dolor y soledad. Otros continúan aún la lucha exhaustos, aferrándose a un pequeño atisbo de esperanza que les permita continuar. Nos robaste los abrazos, las caricias y la compañía de los que más queremos, sin embargo, no pudiste robarnos la ilusión ni las ganas de continuar, porque, muy adentro de nosotros, una luz de esperanza brilla fuerte y sabe que pronto nos volveremos a juntar. Y a pesar de todo, he de agradecerte que me dejaras mostrar mis proyectos; no me lo has puesto fácil, tú lo sabes, pues a penas los he podido presentar. Entre tanta desgracia llegaron como un soplo de aire fresco, ofreciendo compañía al solitario y unas horas, como poco, de entretenimiento. “Las palabras calladas” gritaron al mundo sus anhelos, despertando conciencias dormidas y pintando de amor y arte los sentimientos. Y hace nada que llegó,” 15 Miradas a la soledad” de quince autores diferentes, unidos con el único propósito de acompañar a tanto solitario que has dejado por el camino.

Pero, ¿sabes?…a pesar de todo no me rindo. Continuaré avanzando, ¡siempre hacia adelante!

Ahora llega el 2021 y yo, lo voy a estrenar nuevo y limpio. Avanzaré por sus días frescos del invierno sin rencores. Congelaré el olvido de mis soledades infinitas, de mis fracasos y errores, de mi dolor punzante como escarcha que se rompe en mil pedazos para así entender. Aprenderé a cobijarme en mí misma y mi soledad. Y te abriré mi puerta cuando llames, por si tú, tú solo quieres entrar.

Respiraré los embriagadores aromas de su floreciente primavera. Y con la brisa suave de su atardecer brillante, calmare mi añoranza, desoiré los reproches y volaré libre atravesando nubes de sosiego y calma. Me fijaré a mis recuerdos para impulsarme lejos, aprenderé los errores que me marcaron hondo, y seré honesta conmigo, aunque no me entiendas.

Fluiré hacia el cielo azul de su verano, entre rayos de luz inmensa. Reiré junto a los míos aprenderé a no juzgar y a comunicarme más con los que de verdad importan.

Y cuando llegue el otoño disiparé las tormentas mirando tus ojos, tomaré tu mano y juntos avanzaremos por el sendero plomizo hacia nuevos sueños.

¿Me acompañas?...


Antonia Portalo

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