© 2019 por Antonia Portalo Sánchez

  • Facebook Clean
  • Blanco Icono LinkedIn
  • YouTube - círculo blanco
  • Blanco Icono de Instagram

envidia

volver

Detrás de cada uno de los pecados capitales hay una historia oculta de por qué llegaron a ser mortales.


Invidia era una antigua diosa romana  que vivía en una caverna, alimentándose  de víboras. Envenenaba a todo el que encontraba a su paso y destruía los árboles y plantas que veía en su camino.

 

La envidia es el pecado capital que menos gusta reconocer, refleja una carencia humana preocupante.
Cuando la envidia invade  a una persona la destruye. El afán de obtener los bienes que poseen los demás se hace insaciable, y el envidioso disfruta con el mal ajeno.


A lo largo de la historia acontecieron crímenes motivados por este pecado. Antonio Salieri, compositor vienés, muy famoso en su tiempo, envidiaba a Mozart. Aunque no se sabe con certeza, corre el rumor de que lo asesinó.


Ha acompañado al hombre desde el comienzo de la humanidad: Satán envidió a Adán y fue expulsado del cielo. Adán y Eva fueron las primeras criaturas poseídas por la envidia, el diablo en forma de serpiente se encargó de ello, pero es la historia de Caín y Abel quizá la más representativa. Caín  deseaba lo que Abel tenía, fue la envidia la que motivó el primer asesinato del Génesis.

Esta, está muy presente en una sociedad en la que los bienes valoran al ser humano. En el año 590 Gregorio Magno incluye la envidia en su lista de pecados." De la envidia surge el odio y la alegría por las desdicha ajena". El castigo de los envidiosos, según Dante en su infierno, consiste en vagar por un páramo con los ojos cosidos.


Los griegos expulsaban a las personas que destacaban, que podían hacerles sombra, para ello escribían su nombre en un trozo de cerámica. Arístides fue condenado al ostracismo por ser una gran persona.

 

Los budistas la consideraban un obstáculo hacia el nirvana. Nos comparamos con los otros, porque nos creemos incapaces, deseamos tener y ser como ellos, pero la insatisfacción siempre nos acompaña.

Lo correcto es alegrarse por el bien de los demás y aprender de sus logros.

 

El mal de ojo en algunas culturas, se combatía con un amuleto simbolizando un ojo azul.

 

En los cuentos, Blanca nieves  es envidiada por la bruja de los ojos verdes, color que se asigna junto al amarillo, para representarla,  "amarilla y verde de envidia".
Cenicienta es otro ejemplo de que ser honrado también atrae la envidia de otros.

 

La religión católica puso rostro demoníaco a la envidia, Leviatán, una especie de monstruo marino, cuya misión era tentar a los seres humanos.

La envidia ha estado presente  en todos los regímenes políticos. Con el comunismo y su igualdad, ¿uno no puede destacar por su esfuerzo y éxito?, Los países pobres envidian a los ricos, ¿se trata de envidia o justicia?

 

Los 7 pecados capitales han condicionado el comportamiento de los seres humanos a lo largo de la historia, forman parte del bagaje emocional de la humanidad, sin embargo, ha sido considerada una emoción necesaria e inevitable  para progresar.


Los científicos demostraron que los animales también sienten envidia. Es un rasgo evolutivo favorable, conseguir más es mejorar, es el motor del progreso.

Pero...¡Cuidado con la buena suerte!! la envidia va siempre detrás.

@ Antonia Portalo Sánchez

volver